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La mujer es mujer, no es física, es sentimental. La mujer no espera sexo, espera amor...

miércoles, 6 de enero de 2016

EN EL PRINCIPIO ERA EL VERBO Y EL VERBO ERA CON DIOS;Y EL VERBO ERA DIOS

El Verbo hecho carne 1de Juan 1/1-18

1-En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
2-Éste era en el principio con Dios.
3-Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
4-En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
5-La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.
6-Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan.
7-Éste vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él.
8-No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz.
9-Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.
10-En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. 11-A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.
12-Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
13-los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.
14-Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
15-Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Éste es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo.
16-Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.
17-Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.
18-A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer:

martes, 5 de enero de 2016

EL CAMBIO COMIENZA EN CASA

Porque en realidad el cambio comienza en nuestra propia casa,  en nuestro hogar interior y nuestras relaciones personales. Es ahí donde debe iniciarse la transformación global. Y la acción más importante está en la educación, donde los pequeños humanos aprenden y se transforman, alimentando lo que más tarde serán: adultos con una conciencia global.

Si pudiéramos enseñar a los niños a nutrir su aspecto interior, inculcando en ellos los valores del amor a ellos mismos y de la compasión, estaríamos invirtiendo en la futura paz y armonía de la humanidad. De esta manera podremos experimentar cómo nuestro cambio interior se manifiesta en el resto del mundo, en las áreas de la ciencia, los negocios, el cuidado ambiental, la religión, los medios de comunicación, la tecnología y la política. Ya en estos días comienzan a notarse cambios significativos en varias áreas en el mundo, donde el bienestar del ser humano está siendo un aspecto imprescindible para la medición del verdadero éxito.

Aprender a tomar responsabilidad por nuestras relaciones con nosotros mismos y con los más cercanos es la única manera de fomentar una cultura pacífica y de cooperación. Pelear y gritar por la paz solamente esparce más antagonismo y odio, aumentando el sentimiento de separación entre “ellos” y “nosotros”. La paz comienza en casa; debemos encontrarla, primero, en nuestros propios corazones y, luego, practicar lo que predicamos, aplicándola en nuestras relaciones personales. Sólo entonces podremos avanzar hacia la institucionalización de la paz dentro de todos los ámbitos de la sociedad. Si tratáramos de hacer esto sin primero ocuparnos de nuestros propios conflictos, nuestras decisiones carecerían de discernimiento y claridad.